
Dos ciudadanos del estado de Pensylvania en Estados Unidos, acusados de organizar partidas de poker en su garage, han recibido un gran revés a sus alegaciones por parte de la Corte que había estudiado su caso. Los jueces han concluído finalmente que el poker es un juego de azar y no de habilidad, como la pareja reclamaba para no ser condenados injustamente.
Esta sentencia provoca irremediablemente que el juego de poker vuelva por la senda de la ilegalidad en Norteamérica, en pleno debate sobre su carácter legal. Ya en 2008, una Corte juzgó favorablemente estos mismos hechos, pero ahora parecen haber cambiado de opinión, probablemente por presiones políticas.
Despues de ser denunciados por las autoridades locales por realizar actividades relacionadas con el gambling, esta pareja se embarcó en el primer debate para discernir si el poker era un actividad legal como juego de habilidad o ilegal como juego de azar, es por esto que ambos anunciaron que no se conforman con la sentencia y que ya estudian nuevas apelaciones, esta vez contra la Corte Suprema de los Estados Unidos.